CAPÍTULO 5 – MIEDO

He escrito un manual y quiero compartirlo contigo a través del BLOG.

De qué va mi manual. Se trata de un breve y corto manual de supervivencia diaria que puede ayudarte a manejar las emociones que vivimos en nuestro día a día, de una forma sencilla, práctica y divertida. Espero que a través de esta guía te sientas igual de humana que me siento yo en este mundo loco donde todo ocurre tan deprisa, pero sobre todo deseo que mi propia experiencia pueda serte útil en algún momento de tu camino.

Para qué puede servirte. Para dejar de sentirte diferente en tu forma de sentir y descubrir que todos, absolutamente todos, pasamos por situaciones que nos hacen experimentar emociones de la misma manera. Para saber qué opciones podemos elegir a nivel emocional en algunas de las circunstancias a las que nos enfrentamos a diario. O sencillamente, como entretenimiento cuando no tengas otra cosa que hacer.

10 MANERAS DE LIBERAR EMOCIONES Y SENTIRSE EN PAZ

“Breve manual de supervivencia moderna”

CAPÍTULO 5 – MIEDO

Miedo. Cuando nuestro cerebro detecta algún tipo de amenaza, ya sea real o imaginaria, se activa una repuesta inmediata en nuestros sistemas que nos prepara para afrontarla de forma efectiva; nuestra reacción ante ese peligro es lo que llamamos miedo.

Esta emoción nos ayuda a sobrevivir y es la que nos ha mantenido con vida hasta este momento.
Así que el miedo visto de este modo, como emoción básica que es y aunque se nos presenta como desagradable a priori, realmente es la que nos ha permitido llegar hasta donde estamos.

Claro, que están los miedos a situaciones reales como la vida misma y luego aquellas historias que inventa nuestra mente, a veces, un tanto malvada.

Y aquí es donde está el meollo de la que cuestión; de ésto te vengo a contar.

TODAS las emociones nos resulten más o menos agradables son absolutamente necesarias para vivir una vida plena. El tema está en cómo las gestionamos y traspasamos para que no se queden estancas o bloqueadas en nosotros.

Cada una nos trae un mensaje, que sabiendo interpretar en cada momento, nos ofrece una información tan valiosa como nutritiva para nuestro crecimiento.
Sólo escuchando lo que nos trae en cada momento, seremos capaces de traspasarlas y por lo tanto de vivirlas de un modo mucho más saludable.

Personalmente confieso que llevo conviviendo con el miedo toda mi vida. Sigo teniendo muchos y me no me avergüenza reconocer que probablemente muchos de ellos sean imaginarios, anticipatorios y por lo tanto….creados por mí misma.

Aun así, los he sufrido y sufro como si fuesen un león a punto de comerme en plena selva.

Sé que es algo que nos pasa a todos y que todos sufrimos en más de una ocasión, así que déjame decirte que para trabajar con el miedo (ojo, no contra él) descubrí un remedio infalible: el AMOR.

Porque aunque resulte de lo más chocante al principio, si te paras por un segundo a reflexionar sobre lo que te escribo descubrirás que efectivamente, lo contrario a sentir miedo no es ni más ni menos que sentir AMOR.

Trabajando cuerpo y mente, me hago consciente de cuántas veces me he obligado a pasar por situaciones de mucho estrés y miedos ya convertidas en fobias, sin escuchar absolutamente nada de lo que esa emoción me estaba tratando de decir. Bloqueando totalmente a mi intuición. Hoy lo siento como un ataque personal y una falta de amor propio absoluto. Me perdono por ello y por no haber sabido apreciarlo antes.

Hoy que me hago consciente de ese matiz que es tan sutil pero tan poderoso de tratar y resolver mis miedos desde el más profundo amor.

Si te encuentras en una situación en la que sientes miedo y no sabes cómo salir….cierra tus ojos, respira profundamente. Pon tu mano en el pecho y pregunta a tu miedo ¿ Qué quieres de mí? ¿ Qué vienes a decirme?.

Siéntelo esta vez desde el amor, compasión y total respeto hacia ti.

¿Qué te dice tu miedo? Escúchalo atentamente. Sonríele, abrázalo y cógelo de la mano. Quizás te esté trayendo algo realmente importante y valioso para tu vida que estás obviando escuchar.

Te animo a que no lo veas como ese enemigo de toda la vida, sino como a un maestro que trata de mostrarte y a veces, claro, retarte.


De ese dicho, hazlo, aunque sea con miedo, añadiría, y con amor. No te olvides de quererte y comprenderte también a ti. Así que hazlo, pero hazlo con mucho amor.

Dedicado a todas aquellas personas que me han acompañado y las que me acompañan cada día, para aquellas que liberan sus emociones y las que están comenzando a hacerlo. Para las que aún no han descubierto su camino, pero están a punto de descubrirlo…. Gracias.

Escrito y publicado por Mariló Parrilla 2022 ©

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